Neo-Geo, ¿volveremos a ver algo similar?


En un ya lejano 1990, cuando los salones recreativos eran aún auténticos templos de culto para los jugadores y sus maquinas, siendo estos el súmmum al que los “sencillos” sistemas domésticos querían asemejarse, SNK sorprendió al mundo lanzando la mejor consola de todos los tiempos, la Neo-Geo.
Disfrutada por unos pocos y codiciada por muchos, hoy no nos centraremos en sus fastuosas características técnicas, su catalogo de lujo o su elevadísimo precio. Basándonos en esta obra maestra de los videojuegos que fue la Neo-Geo, hoy trataremos sobre un tema mucho más actual: ¿Volveremos a vivir el efecto Neo-Geo?, ¿seremos una vez más, testigos de una consola tan superior al resto de sus rivales?
Dentro de la historia de los videojuegos, la Neo-Geo se desmarcó de la evolución natural que siguieron el resto de las plataformas, marcando su propio y solitario camino. Al contrario que sus competidoras más directas, la Neo-Geo no provenía de la evolución lógica de antiguos sistemas domésticos de SNK, los cuales habían saltado de lo analógica a lo digital y de ahí a los 8 bits en adelante. SNK dejó de lado todas las leyes que dicta la naturaleza, ofreciéndonos un sistema llegado directamente de las moradas de los dioses de los videojuegos.
Al más puro estilo creacionista, la Neo-Geo llegó, apareció, sorprendió y se convirtió en leyenda desde un primer momento. No seguía los cánones establecidos y no respetaba las reglas de juego. Otras consolas lo habían intentado antes de forma similar (Laser Active, FM Towns Marty…), pero solo ella se quedó con la gloria y el honor de ser considerada la mejor consola de todos los tiempos.

Cuando en España y el resto del mundo, los ordenadores de 8 bits aun daban sus últimos coletazos, cuando la Master System y gozaban de su máximo esplendor, cuando todos alucinábamos con la llegada de las consolas de NES16 bits… SNK nos trajo la magia de los salones recreativos a nuestros hogares sin adaptaciones ni conversiones, sin engaños, con la verdad por delante. El mismo juego que jugabas en el recreativo de tu ciudad, lo podías tener en casa. Exactamente el mismo…
Si anteriormente los jugadores soñábamos con tener una maquina recreativa en nuestros hogares, SNK consiguió cambiar esa fantasía por la de tener su consola en nuestras casas. Todo un logro que nadie ha vuelto a repetir a tal nivel.
Perdonad el exceso de “situación” con el que os he avasallado hasta ahora, pero he considerado sumamente importante recordar lo que la Neo-Geo representó en el momento de su llegada a nuestras vidas. La cuestión es, que con una más que agresiva estrategia, SNK marcó un antes y un después en la historia de los videojuegos, ofreciéndonos el producto definitivo a un precio desorbitado, frente al modelo conservador de sus competidoras, basado este en el poder adquisitivo del grueso del mercado.
Como la propia historia ha demostrado y a pesar de jugar un papel dentro del ocio electrónico mucho más que digno, el modelo seguido por SNK fue superado por el tradicional. Aun así, nadie que conozca medianamente el sector de los videojuegos tanto presente como pasado, puede calificar como fracaso una plataforma que ha tenido nada más y nada menos que 14 años de vida comercial, siendo el 2004 el año en el que se lanzó su último cartucho (Samurai Shodown V Special).
Por lo tanto y cambiando el enfoque habitual con el que se trata a las plataformas de videojuegos, en el cual se suele tildar de fracaso a cualquier consola que no haya ostentado el primer o segundo puesto en el ranking de ventas de su época, podemos decir que el modelo seguido en su día por SNK, el cual podríamos denominar como “un modelo de lujo”, fue también un modelo de éxito.

Es llegados a este punto, con la mente bien abierta y “descegados” del modelo tradicional que se sigue en la actualidad, cuando estamos en disposición de plantearnos si una nueva Neo-Geo (en cuestión de concepto) sería viable en la actualidad. ¿Podría una compañía desmarcarse del resto ofreciéndonos de nuevo la consola definitiva?
Probablemente lo primero que nos venga a la cabeza es un rotundo “No”. A pesar de mantener el modelo tradicional de negocio, en el cual las compañías de hardware nos van ofreciendo cada “x” años, una nueva consola acorde a la tecnología punta accesible económicamente por parte de los usuarios, este modelo ha cambiado en algunos aspectos en relación al pasado.
Por una parte, las consolas salen normalmente con un precio superior al que la mayoría de la gente puede permitirse, ofreciendo ya de esta forma el concepto de lujo y exclusividad destinado a los seguidores más acérrimos o a lo que más poder adquisitivo tienen. Dicho de otra forma, los primeros meses de vida de una nueva consola, están destinados principalmente a una privilegiada minoría, convirtiendo así el producto en objeto de deseo para la mayoría y obteniendo de paso la compañía, un primer ingreso significativo.
Como todos sabemos, pasados unos pocos meses, las nuevas consolas van bajando su precio progresivamente hasta llegar a “un precio de crucero”, el cual se mantendrá durante unos años, siendo este el realmente asequible por la mayoría. De esta forma, vemos como el concepto de lujo del que gozaba la Neo-Geo ya es utilizado en la actualidad desde hace varias generaciones, siendo explotado hasta que la minoría de privilegiados ya ha adquirido la nueva consola, momento en el que es necesario buscar otro perfil de clientes, el de la mayoría del mercado.
Un ejemplo perfecto de este modelo mixto lo hemos vivido en cada lanzamiento de una nueva consola de sobremesa de Sony, ¿os acordáis de los precios de salida de la PSX, PS2 o PS3?

Veamos otra diferencia de la actualidad respecto a la época de las 16 bits, las perdidas económicas por venta de consola: Mitad mito mitad realidad, la verdad es que según la estrategia seguida, es posible que cuando una compañía que ha lanzado una nueva consola, da el salto a un perfil de cliente con una capacidad adquisitiva media o baja (la mayoría), bajando en consecuencia el precio de su nueva consola, cada venta le suponga unas perdidas debido a que el precio de producción es superior al de venta.
Calcular el periodo de tiempo en el que se produce esta situación es ardua tarea, ya que prácticamente la única fuente que tenemos es la del propio fabricante, por lo que no tenemos la posibilidad de cotejar la información con otras fuentes. Aun así, esta perdida de beneficios es real en muchos casos, siendo una estrategia bastante agresiva en la que se pretende penetrar de una forma rápida en el mercado a costa de una gran inversión, la cual supuestamente se recuperará en un futuro a base de licencias de software y futuras ventas de hardware, una vez este haya bajado los precios de producción gracias a los avances tecnológicos, nuevas versiones más económicas y un aumento en el volumen de producción, lo cual reduce los costes.
Un ejemplo de esta última estrategia mencionada es por ejemplo la Xbox de Microsoft, una consola que durante mucho tiempo se vendió a un precio más económico que el de producción, con la intención de llegar al máximo porcentaje de público posible. Perdieron dinero, pero a la vista está que consiguieron su objetivo. En solo dos generaciones Microsoft consiguió situarse como compañía líder junto a Nintendo y Sony.
Resumiendo los dos puntos anteriores, vemos como en la actualidad, el modelo tradicional de vender consolas asequibles ha introducido los conceptos de lujo y exclusividad en sus primeros momentos de vida (Sony), ofreciéndonos después un producto por encima de nuestras posibilidades pero a un precio accesible (Microsoft).
Con este panorama, una consola como la Neo-Geo lo tendría muy difícil. Su baza del lujo no sería tal ya que sus competidoras también la utilizan inicialmente, quedando después relegada a un sin sentido cuando sus rivales economizasen el precio aún a riesgo de perder dinero con cada venta. Pero he aquí donde debemos ponernos de nuevo en situación. No estamos hablando de una simple PS3 y sus “súper” gráficos, estamos hablando de una nueva Neo-Geo (en cuestión de concepto, recordemos).
Cuando tratamos del hipotético lanzamiento de una nueva consola que siguiese las pautas de la Neo-Geo, nos estamos refiriendo a una consola que literalmente dejase en pañales a sus rivales contemporáneas. En los años 90 la Snes y Megadrive tenían diferencias apreciables entre ellas, pero mínimas si las comparamos con la supremacía de la Neo-Geo. Si extrapolamos el concepto Neo-Geo al presente, las Snes y Megadrive del pasado serían las Xbox 360 y PS3 de la actualidad… ¿Os imagináis una consola que las dejase literalmente a la altura del betún?
Seguramente, no… Yo tampoco puedo la verdad, es cómo si os pidiese que os imaginaseis un nuevo color, pero es algo que ya vivimos hace muchos años. Mientras todos alucinábamos con nuestros Marios y Sonics, existía una consola que directamente, jugaba en otra división, la división de los dioses de los videojuegos, cuya morada no era otra que los salones recreativos, nuestros pasados templos de culto.
Ahora que ya hemos hecho una aproximación de lo que supondría una nueva Neo-Geo, junto a algunos motivos referentes al modelo de mercado actual por los que una consola así no sería viable, demos un nuevo giro abriendo de nuevo nuestras mentes y veamos porque una nueva Neo-Geo, tendría cabida en el mercado de los videojuegos.
El primer y más importante punto, sería sin lugar a dudas el literalmente inimaginable potencial que tendría la nueva Neo-Geo. Una consola de lujo, diseñada y planificada sin los límites marcados por el mercado en cuestión de poder adquisitivo, integraría en un solo producto unas prestaciones técnicas que el resto de sus competidoras ni se atreverían a tantear.
Evidentemente, esto supondría un precio elevadísimo en comparación con lo que estamos acostumbrados. Pagar por cada uno de sus componentes, sin descuentos y sin rebajas, supondría una cantidad de dinero que a voz de pronto, ninguno de nosotros estaría dispuesto a pagar en un principio, tanto en cuestión de hardware como en software. Pero… un momento, ¿ninguno?
A principios de los 90, cuando con 20 duros éramos los reyes de la papelería, un buen sueldo para una familia media era 100.000 Pts (600 Euros) y los pisos se compraban por dos o tres millones de pesetas, la Neo-Geo costaba más de 80.000 Pts y sus cartuchos 24.000 Pts aproximadamente. No hablamos de Suecia, Estados Unidos o Japón, la Neo-Geo salió a un precio desorbitado en España y aún así, se vendió. No estábamos locos, sencillamente era un producto de lujo que valía lo que costaba.

Volvamos a la actualidad y extrapolemos los datos al alza para ser generosos. Supongamos que una compañía lanza una consola equiparable a lo que fue la Neo-Geo en su época. Pongamos un precio de 1.200 Euros y sus videojuegos a 200 Euros. Una autentica barbaridad, pero recordemos que el precio, tal y como sucedía con la Neo-Geo, va acorde a la calidad del producto. ¿Tampoco lo veis claro? Pues perdonadme, pero un servidor, amante de lo retro y a quien cada vez más, le importan menos aspectos como los gráficos, empieza a tener sus dudas…
Estamos hablando de un supuesto salto de calidad real, y no me refiero a un simple salto generacional, es decir, gradual. Hablamos de un salto capaz de sobrevivir cuatro generaciones, tal y como sucedió con la Neo-Geo. Un impacto de tal calibre, que nos trasportaría al pasado, a aquellos años en los que nos sorprendíamos con una nueva técnica de Oliver Atom o un nuevo ataque de Goku. La nueva Neo-Geo se convertiría desde el primer momento en nuestro más preciado objeto de deseo. ¿No os comprarías un Ferrari por 1.200 Euros? La nueva Neo-Geo volvería a ser el Ferrari de los videojeugos o como ya dije en su momento, el Roll Royce de las consolas.
Ahora, planteémoslo desde un punto de vista de mercado. La Neo-Geo de SNK, con su elevado precio logró sobrevivir a rivales como Sega, Nintendo, Atari o incluso Sony, en una época en la que el perfil de público de los videojuegos éramos en su mayoría niños y adolescentes, sin más poder adquisitivo que nuestras pagas, cumpleaños, comuniones y reyes magos. A día de hoy, los videojuegos han roto todas las fronteras, tanto en cuestión de edad y sexo como en millones de seguidores. Por lo tanto, si el modelo que siguió Neo-Geo, ya tuvo éxito con un mercado con unos recursos mucho menores y un público mucho más reducido que el actual, ¿no sería lógico pensar que este modelo gozaría de más éxito en la actualidad que en el pasado?
Realmente, no podemos saber si alguna compañía se atreverá a competir con las grandes del sector siguiendo el modelo de la Neo-Geo. Pero tras lo comentado hasta aquí, podemos decir que dicho modelo es posible e incluso una buena alternativa al conservador, si lo que se pretende es adentrarse en el poblado sector de los videojuegos. En este artículo me he limitado a tocar los aspectos principales, quedarían otros muchos por analizar, pero a nivel de mercado, creo que una nueva consola que siguiese el concepto de Neo-Geo tiene cabida. Nos guste o no, el lujo tiene su público y muchos de los que no pudieron disfrutarla en su momento, realizarían un esfuerzo para no dejar pasar de nuevo “la mejor consola de todos los tiempos”.

Para los más escépticos, solo un par de preguntas: De vuestros conocidos, gente normal y corriente, ¿Cuántas personas tienen un iPhone solo para llamar?, ¿Cuántos Mercedes, Audis y BMV o todoterrenos para ir al trabajo?, ¿Cuántos Macs o iPods solo para mirar el correo?
Como ya he dicho, el lujo tiene su público. Si la gente adquiere continuamente productos con prestaciones y precio superiores a las que realmente necesita y puede permitirse, ¿por qué no triunfaría una consola que realmente valiese el dinero que costase?
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