Palabras sinónimas: Steam y basura


No soy muy amigo de la distribución online de videojuegos. Entiendo que para dispositivos como tablets y móviles sea la mejor (y única) opción, pero tengo pesadillas cada noche de un mundo sin formatos físicos. El Armagedón.
Con esta filosofía, poco a poco y no sin reparos, la industria y el “avance” me obligan a hacer uso de plataformas de contenidos online. ¿Mejora mi opinión sobre estas? Al contrario, creo que me estoy convirtiendo es un ultraconservador de los videojuegos…
Antes de continuar, me gustaría aclarar que salvo radicalismos más serios e ilógicos que nada tienen que ver con este artículo, respeto todas las opiniones que la gente pueda tener y los diferentes puntos de vista. En consecuencia, comprendo perfectamente que para muchas personas las plataformas de distribución online de videojuegos, sean un gran avance y se contemplen como el futuro de los videojuegos. Es posible que tengan razón, se valorar muchas de sus virtudes y como ya he mencionado, son posiblemente el mejor sistema para dispositivos como teléfonos móviles, pero como todo en está vida… considero que hay líneas que no se deben cruzar y en mi particular baremo de valores y prioridades, plataformas como Steam las han pasado de lejos.
Pocas novedades veréis en este artículo, es un tema recurrente en foros y webs, pero hace pocos días me tocó vivirlo en mis propias carnes. Un ejemplo más de la eterna lucha entre el anónimo e indefenso usuario frente a la industria del ocio y entretenimiento, sólo que esta vez el usuario anónimo tiene nombre, apellidos, una web de videojuegos y además, tiempo y ganas de compartirlo con todos vosotros con la ilusión de saber si soy un bicho raro con un cerebro demasiado “retro” o hay más gente como yo.
Basura, desmedida palabra pensaran algunos al asociarla a una plataforma de éxito como Steam, quizá estén en lo cierto pero es mi opinión personal. No soy ningún jugador experimentado en dicha plataforma, en sus años de existencia me he limitado a usarla de una forma muy esporádica, únicamente cuando ha sido necesario y para ser sinceros, he de admitir que hasta hace muy poco, apreciaba muchas de las bondades de Steam como por ejemplo ofertas exclusivas o incluso juegos gratis… Pero todos esos caramelitos poco o nada me importan ahora. Mucho había leído al respecto, pero al no vivirlo, al no sufrirlo, poco me había afectado. Hasta hace pocos días.
Mi experiencia es fácil de resumir: Hace escasos meses compré en unos grandes almacenes a un increíble precio un autentico juegazo -en mi opinión- para PC, el Fallout New Vegas. Raudo y veloz acudí a casa para instalarlo y adentrarme en un nuevo y desconocido yermo, con las mismas ganas e ilusión que un servidor siempre ha tenido en situaciones similares. Ahí fue cuando me llevé el primer palo…
Para jugar al Fallout New Vegas es necesario tener una cuenta de Steam y como medida antipirateo, se debe tener conexión a Internet en todo momento. Está medida que a muchos les puede parecer muy normal, ya ha sido archicriticada en la red, así que no hace falta que de más explicaciones, pero basta poner un ejemplo personal para demostrar lo injusta de lo misma: Un videojuego en formato físico que me había comprado, podría usarlo únicamente en casa de mis padres ya que en mi piso de soltero en el que todavía no vivo, aún no tengo Internet. Sustituyamos piso por casa campo, playa, camping o universidad con el portátil para evidenciar una gran carencia (putada dirían otros).
Pero bueno, el juego me había salido baratito y tampoco podía hacer nada, así que uno pone buena cara, instala el juego y se prepara para jugar. ¿Jugar? No, no chaval… Después de instalar varios gigas mientras te zampas una bolsa de patatillas y un Danone, toca la actualización obligatoria. Si no actualizas, el Sr. Steam no te deja jugar, así de fácil. Ahí uno ya se mosquea, si la actualización es por bugs, que hubiesen hecho el juego bien como se ha hecho toda la vida (¿quién parcheaba un juego de la SNES?), si son nuevos escenarios o mejoras, déjame a mí que decida cuando actualizar el juego que me he comprado…
Pero bueno otra vez, una y no más Santo Tomás. A esperar dos gigas de descarga que eso en mi casa son 2 horitas (¡Gracias telefónica!). Instalando otra vez las actualizaciones… Y ahora sí, a jugar se ha dicho. Evidentemente, tras la espera disfruté de lo lindo. Poco tiempo porque ya se había hecho tarde, pero disfruté.
Y pasaron las semanas en la vida real y los días en el yermo. Debido al poco tiempo libre del que dispongo, me veo obligado a jugar a este tipo de videojuegos muy de vez en cuando, las sesiones de juego son largas y pocas tardes puedo disponer de dos o tres horas para jugar como Dios manda y concluir un par de misiones, obteniendo así una gratificante experiencia de juego. Todo bien en mi mundo particular hasta que tras unas semanas sin jugar, hace escasos días volví a clickar el icono de Fallout New Vegas en mi escritorio… No funcionaba.
Me cabreo, le hecho la culpa al Windows y dejo el recado para mi hermano que le eche un vistazo (para algo es informático). Pasan los días, mi hermano pasa de mí como buen informático hasta los mismísimos de tonterías que es y vuelvo a probar. Nada, no funciona y me toca trastear a mí. Miro el manual del Basic, ojeo por foros unos minutos, toqueteo el Steam y me doy cuenta que el fallo es mío, el juego funciona lo que sucede es que tiene que actualizarse una vez más. La pantallita de Steam que se quedaba colgada en mi PC no mentía, en segundo plano se estaban descargando dos gigas de nada.
Contento en un primer momento me dispongo a cancelar la descarga para poder jugar a mi juego sin multijugador y… ¡Sorpresa! El Sr. Steam te obliga a tener el juego actualizado, da igual que desactive dicha casilla, el Sr. Steam piensa y decide por ti. Mi cabreo, monumental… El resultado, una tarde que podía dedicar a un juego que compré en formato físico, la dediqué a irme al gimnasio.
Y por estos hechos me atrevo a decir públicamente, que pese a las muchas virtudes y bondades que pueda tener una plataforma como Steam, para un servidor se ha convertido en una basura. Cuestión de prioridades.
Entiendo que a una persona con gran cantidad de tiempo libre esto le suponga un problema menor, comprendo también que otros piensen que los beneficios superan los inconvenientes, pero no lo comparto. En mi opinión, cuando una persona se compra un videojuego en formato físico, tiene ciertos derechos sobre el producto que adquiere, se llame licencia de uso o pepinillos en vinagre. El uso de los videojuegos en formato físico siempre ha sido el mismo hasta hace pocos años y lo triste, es que la industria poco a poco nos está cambiando unos hábitos que en ningún caso eran privilegios. Poder jugar cuando a uno le plazca es algo de sentido común, así de fácil.
Esa ha sido mi experiencia más reciente con Steam, nada nuevo como veis, pero lo suficientemente molesta para realizar un artículo de la misma, que no es poco. Y ahora os toca a vosotros: ¿Me estoy convirtiendo en un viejo cascarrabias? ¿Acabaré de profeta por las calles con un burka y un mando de la NES en cada mano? ¿Es esté el futuro de la distribución de videojuegos?
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en [email protected].
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact [email protected].