Cartas a Infoconsolas: En el Corazón de Metal Gear (I)


Hola.
Con esta simple palabra me dispongo a dar comienzo a uno de los mayores retos personales a los que me he enfrentado. En las líneas que prosiguen intentaré condensar todo lo que pienso acerca de Metal Gear. Espero que estos párrafos iniciales puedan servir de presentación para seguir contribuyendo tanto como el tiempo me permita.
Este artículo…no es una review, no tratará sobre los mejores gráficos, ni sobre la jugabilidad. No buscará la lágrima fácil ni provocar orgullo. Este artículo no tiene nota ni calificaciones. Estas líneas sólo vienen a expresar la profunda admiración de este redactor hacia una de las obras cumbres de nuestro “Pequeño Mundillo de los Videojuegos”.
Antes de comenzar, me gustaría daros una breve pincelada de la visión con la que ha sido concebido. Llevo mas de 20 años como quien dice “gastando oxígeno” y de ellos, unos 16 los he dedicado a mi querida afición. En esos 16 años, existe un antes y un después de Metal Gear.
En mi más humilde y sincera opinión, toda disciplina humana posee unos estandartes, obras, cuyo peso comparado con sus hermanas las hace elevarse por encima de ellas como las grandes Obras Maestras de su cultura. Así, El Padrino lo es al cine, La Ilíada lo es a la literatura, Bach lo es a la música y Monkey Island a los videojuegos. Pero existen obras, creaciones únicas que no sólo buscan ser la mejor de su género, van más allá. Por ello, este servidor piensa que esas obras no son parte de sus disciplinas, no pueden ser clasificadas junto a otras obras.
Necesitan de lo que conocemos como “Olimpo”. Logran ser las mejores y marcan a fuego una escena, un pasaje, un capítulo, una simple frase en el sensible corazón de todo aquel que las vea, las oiga, las lea o interprete. La Lista de Schindler, La Traviatta, Romeo y Julieta, Claro de Luna…………………..Metal Gear.
UN HIMNO A LA PAZ EN UN JUEGO DE GUERRA
Snake piensa ¿Por qué lucho?, por la paz. ¿En qué soy el mejor?, en la guerra.
Un dilema devastador. No alcanzo a pensar una maldición peor para nadie. Ser el mejor en algo que odias, pero para lo que fuiste creado, pues es tu destino. Nació para la guerra; nació para ser el mejor de todos los soldados, y su corazón le pide paz.
“Sólo cuando burlo a la muerte en el campo de batalla. Sólo entonces me siento vivo.”
En lo más hondo de su alma, la lucha mas profunda de Metal Gear es el corazón de Snake. Donde radica la grandeza de este personaje. Defender la paz por encima incluso de sí mismo, el soldado perfecto, aquel cuyas órdenes son las que le dicta su conciencia y su corazón. Necesita la paz, sin dolor, sin sufrimiento. Pero tiene alma de soldado, su destino es el combate y su hogar, la batalla.
“En la guerra no existen los héroes, solo matas o mueres.”
MÁS ALLÁ DEL DEBER
Aquí es donde reside la principal diferencia entre Metal Gear y los demás juegos de guerra. En otros juegos tomas el papel de soldado, das por sentado todo lo que conlleva y tu única misión es acatar las órdenes que te llegan, a veces sin emisor, con voz en off, otras es un superior. Ningún soldado se cuestiona su deber, su misión, su moralidad. Da por hecho que hace lo correcto porque sus superiores así se lo han ordenado. Ninguno pregunta el pecado cometido por aquel a quien debe eliminar ni quien ha sido el juez de su destino. Ninguno se para a pensar si su visión de la batalla es la correcta. Ninguno, salvo Snake. Busca los motivos del combate, encuentra el amor en el campo de batalla, cuestiona a sus superiores y pide explicaciones a sus actos. No tolera una traición y cumple siempre el código moral del soldado, el honor.
Mientras, a su alrededor, el mundo varía acorde y desacorde a sus actos, mostrando al jugador los efectos de la guerra sobre los soldados, sobre los hombres, sobre los niños, los sentimientos de un guerrero, el precio de su vida.
Los personajes, principales y secundarios, cumplen con una función a parte de su rol. “The Pain”, “The Sorrow”, “The Fury”, “The Fear” y “The End”, metáforas sentimentales que llevan al extremo los sentimientos del jugador, testigo omnipresente de los efectos de una guerra en el destino de todos.
Sniper Wolf, la bella y letal francotiradora, es el mejor ejemplo del condicionamiento al que la guerra somete y el efecto que conlleva unir guerra y educación.
“Soy kurda, siempre he soñado con la paz de un sitio como este. Nací en medio de la guerra y crecí entre combates. Disparos, sirenas y aullidos fueron mi infancia…perseguidos como perros día tras día…sacados de los andrajosos cobijos… Esa fue mi vida…Cada mañana me despertaba y hallaba varios de mis amigos y familiares muertos a mi lado, miraba el sol de la mañana y rezaba para llegar al final de día.”
Es obvia su situación, si ha nacido en un país donde salir a la calle significaba enfrentarte al silbido de las balas que rozaban tu oído, a la continua visión de los cadáveres de amigos y hermanos, a la necesidad de empuñar un arma como único medio de volver a ver el sol un día mas, su destino era ser asesina.
Aunque si hay un villano que será recordado siempre en Metal Gear, amén de Liquid y Ocelot, ese será Psycho Mantis. El más sanguinario de los enemigos a los que Snake ha tenido el valor de enfrentarse es también el que más huella deja en la memoria de todo aquel que sepa apreciar los furtivos destellos de genialidad de su guión. Pues Psycho mantis encarna la redención, el perdón de los pecados.
Justo antes de morir, el asesino se confiesa, y toma por confesor a Snake. Nadie que sea capaz de pedir perdón por los pecados cometidos debe ser llamado asesino. Cometió un error y su corazón se lo ha pagado con sufrimiento. Es un alma perdida que encuentra el camino correcto en su último suspiro de vida. Psycho Mantis, el asesino más sanguinario, tiene corazón.
“Es la primera vez que utilizo mi poder para ayudar a alguien, siento…algo…bonito…”
DIBUJANDO UNA ESCALA DE GRISES
The Boss y Big Boss, mujer y hombre, madre e hijo, amantes y hermanos. He aquí la razón de ser de este artículo. El sentimiento más profundo que me ha hecho sentir Metal Gear. El honor y la justicia, el deber de hacer el bien por encima de todo lo demás.
Cuando aún faltaban 20 minutos para que acabara mi primera partida a Metal Gear Solid 3: Snake Eater, rondaban por mi cabeza los innumerables halagos de mis amigos, “Espectacular” “Genial” “Una jodida Obra Maestra” “Lo mejor que he visto en años”. Pero pasaban los minutos y para mi el juego no llegaba a tanto, era desde luego un gran juego con un argumento impresionante, pero la sombra del primero aún quedaba lejos en el horizonte para esta precuela.
Entonces obró el milagro, el majestuoso final del juego se dio a conocer y produjo en mi un sentimiento indescriptible, admiración, incredulidad, felicidad e impotencia ante el final de esta proeza narrativa. Desde entonces, ha sido una de mis ilusiones el llegar a conocer a alguien que se merezca tanto este gesto.

Y ese es otro de los pilares de Metal Gear, ¿Quién es el villano?¿Quién el enemigo?. Sólo son soldados conscientes de lo que les rodea, con una visión de un mundo libre de las mentiras de la política, un mundo donde los soldados no sean traicionados por su gobierno, donde cada guerrero decida en qué batalla interviene, donde cada uno sea libre de decidir su propio destino. El sueño de Big Boss es una utopía tan válida y con una base tan sólida como su opuesto. Cuando has vivido la traición, cuando has sido testigo del gesto de honor más grande jamás visto, del mayor sacrificio, ese sueño es justo.
Sin embargo, dentro de la escala de grises, la visión de Snake tiene aún cabida, un mundo sin guerra, sin dolor, un mundo donde el único que perdería su hogar fuese Snake. Un mundo sin soldados para garantizar la no autodestrucción del ser humano, una misión noble por la que el mejor soldado del siglo XXI está dispuesto a darlo todo.
El honor, la dignidad y la vida, los pilares de Metal Gear
Sólo me queda daros las gracias a todos por leerme, mi ilusión ahora es que os haya gustado y poder leer vuestras opiniones. No está todo lo que es pero es todo lo que está. Desde aquí envío un saludo a todo Infoconsolas y me despido con la frase que identifica a Snake y la que más honor le da. Aquella que le hace único.
“ I’m not a hero, never was, never will be”
(“No soy un héroe, nunca lo he sido, nunca lo seré”)
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en [email protected].
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact [email protected].